Diario de taller
La restauración estructural de una guitarra flamenca Marcelo Barbero de 1945, construida con fondo y aros de palosanto de Río.
Esta Marcelo Barbero de 1945 llevaba alrededor de treinta años guardada cuando llegó a mi taller.
La guitarra estaba prácticamente suelta por dentro. Casi todas las barras se habían despegado, el fondo tenía una fisura, el puente estaba levantado y algunos elementos decorativos también se habían desprendido.
No era una cuestión de volver a encolar una pieza aislada. Había que abrir el instrumento, recuperar la estructura interior y conseguir que las partes originales volvieran a trabajar en la posición que les correspondía.
El problema más complicado apareció después, cuando intenté colocar nuevamente el fondo. Una vez ajustadas y encoladas las barras, faltaban aproximadamente dos milímetros para que cerrara correctamente sobre el borde de la caja.
Recuperar las barras originales de la Marcelo Barbero
Al revisar el interior bastaba introducir una lámina fina bajo las barras para comprobar que estaban despegadas.
Marcelo Barbero construyó esta guitarra en 1945, en un periodo en el que la disponibilidad de materiales y adhesivos estaba condicionada por la posguerra. En algunas guitarras suyas de esta primera época he encontrado problemas similares en los encolados.
En este caso, las barras seguían presentes y podían conservarse. Las fui retirando, limpiando y volviendo a colocar una a una. En los puntos donde habían perdido altura o contacto fue necesario ajustar las superficies para que asentaran nuevamente sobre el fondo.
El objetivo no era sustituirlas por un sistema nuevo, sino recuperar la estructura original de la guitarra.
También cerré la fisura del fondo y volví a colocar el puente y los adornos que habían llegado desprendidos.
Estado inicial del instrumento, apertura del fondo y recuperación de las barras originales.
Una diferencia de dos milímetros en la caja
Después de reparar las barras y preparar el fondo para volver a colocarlo, apareció un problema de geometría.
En la parte más ancha de la caja faltaban aproximadamente dos milímetros para que el fondo alcanzara correctamente el borde de los aros.
Podía haber añadido material en las barras para recuperar esa diferencia, pero el resultado habría quedado visible al mirar el interior. La restauración habría funcionado estructuralmente, aunque habría dejado una modificación ajena a la construcción original.
Decidí corregirlo desde la culata.
Despegué el taco, retiré la tira central del fondo y reduje mínimamente el volumen interior de la caja, alrededor de un milímetro. Después volví a colocar el mismo taco y ajusté otra vez el fondo.
La corrección era muy pequeña, pero permitió recuperar la geometría necesaria para que las piezas originales volvieran a encontrarse en su posición.
Ajuste de la culata y del fondo para recuperar la geometría original de la caja.
Restaurar una guitarra histórica sin transformarla
Cuando se abre una guitarra española antigua hay que conservar algo más que sus piezas principales.
Hay que retirar el fondo sin partirlo, mantener la etiqueta, respetar los fileteados, recuperar los elementos que puedan reutilizarse y volver a cerrar la caja en el mismo punto en el que estaba.
El valor de una buena restauración no está en dejar una firma visible sobre el instrumento. Está en aproximarse todo lo posible a su construcción original.
Esta Marcelo Barbero tenía prácticamente toda la estructura interior despegada, pero las piezas seguían allí. La restauración consistió en recuperarlas, no en reemplazarlas por una interpretación nueva de la guitarra.
Proceso de recuperación de la estructura y fondo de palosanto de Río de la guitarra terminada.
Una Marcelo Barbero de 1945 con palosanto de Río
Marcelo Barbero construyó esta guitarra flamenca con tapa de pino-abeto y fondo y aros de palosanto de Brasil.
Tiene una escala de 665 milímetros, un tiro largo dentro de la guitarra española, y conserva una construcción ligera: el instrumento completo pesa 1.350 gramos.
Después de restaurar las barras, cerrar el fondo y recuperar la estabilidad de la caja, la guitarra quedó con una acción de 2,5 milímetros en el traste 12 y una altura de 10 milímetros en la selleta.
El ancho de cejuela es de 50 milímetros. La separación entre la primera y la sexta cuerda es de 45 milímetros en la cejuela y de 58 milímetros en la selleta.
Tiene clavijero mecánico y acabado de goma laca a muñequilla.
- Constructor y año
- Marcelo Barbero, 1945
- Tipo
- Guitarra flamenca
- Tapa
- Pino-abeto
- Fondo y aros
- Palosanto de Río
- Escala
- 665 mm
- Cejuela
- 50 mm; 45 mm entre primera y sexta cuerda
- Selleta
- 58 mm entre primera y sexta cuerda
- Alturas
- 2,5 mm en el traste 12; 10 mm sobre la selleta
- Clavijero
- Mecánico
- Acabado
- Goma laca a muñequilla
- Peso
- 1.350 g
Pedro Javier González interpreta la Marcelo Barbero de 1945
Después de la restauración, la guitarra puede escucharse en una grabación de Pedro Javier González.
El vídeo permite observar el instrumento ya cerrado y escuchar su respuesta después de recuperar las barras originales, reparar la fisura del fondo y restablecer la geometría de la caja.
Ali Arango toca la Marcelo Barbero de 1945
La misma guitarra aparece en una segunda grabación, interpretada por Ali Arango.
Los dos vídeos permiten escuchar esta Marcelo Barbero en manos de guitarristas diferentes una vez terminada la intervención.
Cuando esta guitarra llegó al taller, casi todas las barras estaban despegadas. El fondo tenía una fisura, el puente y algunos adornos estaban sueltos y la caja llevaba décadas sin trabajar correctamente.
Fue una restauración compleja, aunque el resultado debía mostrar exactamente lo contrario: una Marcelo Barbero de 1945 que conservara su construcción y no exhibiera la intervención realizada sobre ella.