Esta Santos Hernández de 1933 llegó al taller con varias fisuras en la tapa y los dos aros despegados del taco de culata.

La unión no se había abierto por completo. El taco seguía pegado a la tapa y al fondo, pero los aros se habían separado y era necesario devolverlos a su posición para encolarlos nuevamente.

El problema estaba en cómo ejercer presión desde el interior de una guitarra cerrada. Para resolverlo preparé un sistema con una cuerda y un clavijero de bandurria.

Volver a pegar los aros al taco de culata

En la junta interior de los aros había una pequeña tira de madera. La retiré para introducir una cuerda de bandurria y sujetarla a unas pequeñas piezas metálicas colocadas dentro de la caja.

Saqué la cuerda al exterior y la conecté a un clavijero de bandurria. Al girar la clavija, la tensión llevaba las piezas metálicas hacia la culata y presionaba los dos aros contra el taco.

Había que recuperar al mismo tiempo la unión de los aros con el taco y con la tapa. El sistema permitía controlar la presión y dirigirla exactamente hacia el punto que necesitaba cerrar.

Una vez seca la cola, retiré la cuerda y las piezas metálicas, y volví a colocar la tira interior sobre la junta.

Una herramienta para una reparación concreta

Esta clase de trabajo obliga muchas veces a fabricar la herramienta durante la propia restauración.

No había forma de colocar un gato convencional dentro de la caja ni de prensar los aros correctamente desde fuera. La cuerda de bandurria y el clavijero permitieron convertir la tracción exterior en presión sobre el taco de culata.

Es una solución preparada para esta guitarra y para este punto concreto de la estructura. En otra restauración, la forma de acceso o la dirección de la presión pueden exigir un sistema completamente diferente.

Reparación de las fisuras en la tapa

La tapa tenía también varias fisuras que cerré y estabilicé durante la intervención.

En este caso no era necesario abrir la guitarra ni añadir refuerzos de mayor tamaño. El trabajo se limitó a recuperar la continuidad de la madera y reforzar los puntos que lo necesitaban.

Después de cerrar las fisuras y volver a pegar los aros, la caja recuperó su estabilidad.

Golpeadores originales de arce rizado

Esta Santos Hernández conserva dos golpeadores de arce rizado originales.

En las guitarras españolas antiguas aparecen algunos golpeadores realizados en madera, antes de que se generalizara el uso de los materiales plásticos. La madera exige un grueso mayor y añade más masa sobre la tapa, pero en esta guitarra forma parte de su construcción original.

Los dos golpeadores se conservaron durante la restauración.

Características de la Santos Hernández de 1933

Esta guitarra flamenca tiene tapa de pino-abeto, fondo y aros de ciprés y diapasón de ébano. Los perfiles parecen estar realizados en palosanto de Río.

Su escala es de 660 milímetros y el ancho de cejuela, de 51 milímetros. La separación entre la primera y la sexta cuerda es de 42 milímetros en la cejuela y de 58 milímetros en la selleta.

Después del ajuste, la altura de las cuerdas quedó en 2,6 milímetros en el traste 12 y en 9,6 milímetros sobre la selleta.

Conserva un clavijero tradicional de palillos, tiene acabado de goma laca a muñequilla y pesa 1.230 gramos.

Constructor y año
Santos Hernández, 1933
Tipo
Guitarra flamenca
Tapa
Pino-abeto
Fondo y aros
Ciprés
Diapasón
Ébano
Perfiles
Probablemente palosanto de Río
Escala
660 mm
Cejuela
51 mm; 42 mm entre primera y sexta cuerda
Selleta
58 mm entre primera y sexta cuerda
Alturas
2,6 mm en el traste 12; 9,6 mm sobre la selleta
Clavijero
Tradicional de palillos
Acabado
Goma laca a muñequilla
Peso
1.230 g

La guitarra vuelve a sonar en el taller

Después de la restauración, un guitarrista probó la Santos Hernández en mi taller.

La grabación permite escuchar el instrumento después de cerrar las fisuras y recuperar la unión entre los aros y el taco de culata.

Prueba de sonido de la guitarra Santos Hernández de 1933 en el taller.

José Andrés Cortés interpreta la Santos Hernández de 1933

La guitarra también puede escucharse en dos grabaciones de José Andrés Cortés publicadas por Solera Flamenca.

José Andrés Cortés interpreta la guitarra Santos Hernández de 1933.
Segunda grabación de José Andrés Cortés con la misma guitarra.

En esta restauración, el principal problema no era identificar qué piezas estaban sueltas, sino encontrar la manera de prensarlas desde dentro.

El sistema con la cuerda y el clavijero de bandurria permitió llevar los aros nuevamente contra el taco, mantenerlos en posición durante el encolado y retirar después todo el mecanismo sin dejarlo incorporado a la guitarra.

Una solución sencilla para recuperar una unión difícil de alcanzar.