Diario de taller
Una intervención precisa sobre una guitarra Manuel Ramírez de 1915 construida con fondo y aros de arce ojo de perdiz: retirar los trastes agotados y volver a entrastar con latón.
Esta Manuel Ramírez de 1915 llegó al taller con los trastes completamente agotados. En algunas zonas apenas quedaba material, así que la intervención necesaria estaba muy localizada: retirar el entrastado existente y volver a colocar trastes que fueran coherentes con la época de la guitarra.
El instrumento ya había pasado por una restauración importante en Estados Unidos. Había sido abierto por el fondo y presentaba un injerto considerable bajo la zona del puente.
Yo no intervine sobre esa reparación. La estructura estaba estable y el problema que tenía delante era otro.
Volver a entrastar la Manuel Ramírez con latón
Por la época de construcción de la guitarra, consideré que debía llevar trastes de latón.
Los que tenía estaban completamente desgastados. Los retiré y volví a entrastar el diapasón con el mismo tipo de material.
El latón es más blando que las aleaciones que se emplean habitualmente en los trastes actuales y, por tanto, se desgasta antes. Pero en una guitarra española de 1915 no tenía sentido elegir el material únicamente por su resistencia.
La intervención debía mantener una solución acorde con el instrumento.
No hizo falta realizar ningún otro trabajo estructural. En este caso, restaurar consistía precisamente en no intervenir más de lo necesario.
Estado del entrastado y colocación de los nuevos trastes de latón.
Arce ojo de perdiz en el fondo y los aros
Una de las particularidades más visibles de esta Manuel Ramírez es el juego de arce ojo de perdiz utilizado en el fondo y los aros.
El mango también se aparta de lo más habitual: está construido en arce rizado, con una figura muy marcada, en lugar del cedro que encontramos en muchas guitarras españolas de esta época.
Tanto el arce de la caja como el del mango tienen una presencia estética extraordinaria. En el fondo y los aros aparece la figura redondeada propia del ojo de perdiz, mientras que en el mango la veta forma un rizado continuo.
La guitarra conserva además un trabajo de ebanistería especialmente elaborado.
El fileteado exterior de la tapa repite motivos relacionados con la roseta. El puente lleva una fina tira blanca decorativa y todo el conjunto mantiene una unidad visual muy cuidada.
Son detalles propios de una guitarra construida en la casa de Manuel Ramírez, donde el trabajo ornamental forma parte del instrumento sin imponerse sobre sus proporciones.
Arce ojo de perdiz, mango de arce rizado, roseta, fileteados y puente de la guitarra.
Características de la Manuel Ramírez de 1915
Esta guitarra española tiene tapa de pino-abeto alemán, fondo y aros de arce ojo de perdiz y una escala de 655 milímetros.
El ancho de cejuela es de 50 milímetros. La separación entre la primera y la sexta cuerda es de 41 milímetros en la cejuela y de 56 milímetros en la selleta.
La altura de las cuerdas en el traste 12 es de 2,1 milímetros. La altura en la selleta es de 9 milímetros.
Tiene clavijero mecánico, acabado de goma laca a muñequilla y un peso total de 1.340 gramos.
La acción es especialmente baja. Tras el cambio de trastes, la guitarra quedó nuevamente en condiciones de uso sin necesidad de modificar su estructura ni sus ajustes principales.
- Constructor y año
- Manuel Ramírez, 1915
- Tapa
- Pino-abeto alemán
- Fondo y aros
- Arce ojo de perdiz
- Mango
- Arce rizado
- Escala
- 655 mm
- Cejuela
- 50 mm; 41 mm entre primera y sexta cuerda
- Selleta
- 56 mm entre primera y sexta cuerda
- Alturas
- 2,1 mm en el traste 12; 9 mm sobre la selleta
- Trastes
- Latón
- Clavijero
- Mecánico
- Acabado
- Goma laca a muñequilla
- Peso
- 1.340 g
Ali Arango interpreta Guajiras de Lucía
Después del entrastado, la Manuel Ramírez de 1915 puede escucharse en manos de Ali Arango, interpretando Guajiras de Lucía, de Paco de Lucía.
La grabación permite ver con detalle el arce ojo de perdiz, el mango de arce rizado y el trabajo decorativo de la guitarra.
Choro n.º 1 con la Manuel Ramírez de 1915
En una segunda grabación, Ali Arango interpreta Choro n.º 1, de Heitor Villa-Lobos, con la misma guitarra.
Los dos vídeos permiten escuchar el instrumento en repertorios diferentes después de la intervención.
Esta restauración fue pequeña en extensión.
No hubo que abrir la guitarra, corregir la reparación anterior ni modificar el tornavoz. El trabajo estaba en el diapasón: retirar unos trastes completamente agotados y volver a colocar trastes de latón.
En una guitarra de más de cien años, una intervención precisa puede ser suficiente para que el instrumento continúe cumpliendo su función.
Esta Manuel Ramírez de 1915 volvió a quedar preparada para seguir tocándose.